domingo, 10 de febrero de 2008

Este relato está basado en hechos reales

Hagamos un ejercicio mental, de imaginación. Cojan ustedes una famosa galleta María y hagan el favor de partirla por la mitad. Deja una mitad y a continuación doble la otra mitad restante. ¿Qué obtiene? Pues el tamaño de los copos de nieve que ayer caían en el centro de Tokyo y que dejaron en menos de una hora cerca de tres dedos de capa blanca en la capital nipona. De hecho, juraría que incluso hacían daño si te golpeaban.

Y es que ayer fue un día frío como pocos por la mañana, pero nada que un buen abrigo no pudiese superar. No obstante, no tenía ninguna actividad cultural programada, sino que había quedado con otra de mis compañeras japonesas de la beca, Shiori, y su novio (un gran tipo con buen sentido del humor y con el que pude charlar gratamente sobre múltiples temas, todo hay que decirlo). La verdad es que como ya había saboreado muchos de los mejores sitios de Tokyo, directamente les pedí que si íbamos a ir a cenar me sorprendieran con un sitio curioso o fuera de lo normal. ¡Y vaya si lo consiguieron! El restaurante en cuestión se llama The Locker y está localizado en Shibuya.

A priori parecía ser un local de estos oscuros interesantes que tiene Tokyo en algunas plantas bajas de los centros más importantes. Pero esto no era un bajo, era directamente bajar a quince o veinte metros bajo tierra, a la ultratumba. Para empezar, había estos lucecitas de rayos en el suelo en plan “hotel del terror” que acongojan a cualquiera cuando delante tienen a un muñeco encarcelado con cadenas que apenas se ve, pero que te pega el susto padre cuando se empieza a mover cual muñeco diabólico drogado de patatillas “matutano”. Tras esto, y la caverna que tienes que franquear con el riesgo de pegarte un topetazo de órdago al no haber luz, pero sí escalones traicioneros, llegas a la puerta de entrada al local. ¿Quién está allí? Pues un camarero vestido de prisionero de los años cuarenta que te toma nota y te guía hasta otro punto del local. Aquí ya fue como diría Mafaldael acabose del empezose”. Sale una chica vestida de guardia de prisiones con prendas de látex y minifalda (que parece más bien un cinturón)… ¡con unas cadenas que acaban en esposas! Me temía lo peor y más sabiendo que mis amigos jamás habían estado antes y que era una recomendación de una de las amigas de Shiori.

Así que tras unas breves palabras en Japonés, veo que mis amigos me apuntan con el dedo (algo me decía que no podía ser bueno) y acto seguido se acerca la chica de prisiones (mientras mis amigos me dicen que voy a ser arrestado) y me pone una de las esposas. Obviamente, no salía de mi asombro. A todo esto mis amigos, partiéndose por las esquinas. Y de aquí esposado me llevó la chica hasta… ¡una celda! Menos mal que ahí se calmó la cosa y dentro había una mesa baja con cojines para sentarse en el suelo y un menú para pedir comida. Cuando entramos, cerraron la puerta de barrotes que tiene la jaula (creo que tiene cerca de treinta en total) y ya empezamos a comer. Era curioso ver como los cócteles reciben nombres extravagantes como “Experimento Humano”. Mi amiga de hecho se pidió uno un poco especial y le trajeron vasos de ensayo y probetas para que se lo hiciera ella misma con un cuentagotas. Simplemente alucinante.

A todo esto, Shiori me comenta que uno de los carteles pone lo siguiente “un monstruo va a liberarse y van a pasar cosas”. La verdad, tras lo acontecido, era lo menos raro que me podía esperar. No obstante, volvía a subestimar la intensidad del lado oscuro de la fuerza que se ha apoderado de dicho local. En un abrir y cerrar de ojos (mientras degustábamos diferentes platos, todos ellos excelentes) se fue la luz. Pensé, “lo que faltaba, con lo oscuro que está esto, verás tú para salir de aquí…pasaremos las de Caín”. Pues no, era una artimaña urdida vilmente por los empleados que se disfrazaron en plan “viva Halloween, las verbenas, el vino tinto y todo lo que se le parezca” y con caretas horrendas y demás harapos empezaron a asustar a los clientes. La histeria campaba a sus anchas en aquellos momentos. Gritos por todos los lados (de hecho, fui testigo de cómo uno de los camareros vestido de Freddy Krugger agarraba del cuello a un pobre nipón y lo zarandeaba sin piedad mientras este jadeaba y palidecía ante el respetable. Lo nunca visto por un servidor.

¿Ahí se queda todo? Pues no. Aún faltaba el remate final. Las chicas de prisiones salieron de algún lugar con linternas de neón cegadoras (con hilo musical de Los Cazafantasmas) y se llevaron esposados a los “monstruos”. Un espectáculo sin precedentes que sin duda querré repetir (y no, no lo digo por que le esposen a uno…quizás uno de los mayores anhelos del sexo masculino por antonomasia). Os dejo un par de fotos. Pido disculpas por la calidad, fueron tomadas con el móvil.

7 comentarios:

Sherlock Hound dijo...

Madre mía, ¿pero qué fuman los Japoneses? XD XD XD

Miguel Ortega Pereira dijo...

No sé...pero yo también quiero xDDD

Noru dijo...

Juas xDDDDDDDDD que pasada de local X"DDDD me he reído bastante con esta entrada XDD aun que seguro que a más de uno con los sustos de lso camareros se les debió ir el hambre de sopetón xD

Si algun dia voy a japón, obligaré a Genki (mi amigo japonés) a ir allí xDDDDD ese sitio no me lo pierdo !

Sigue divirtiendote en japón y brindanos más de tu diversión =DD !!

ja ne~~

Julio Lleonart i Crespo dijo...

Mira que sabía que te gustaban las cosas raras, pero tio, me sorprendes, no sabía que tan tan tan raras XD

Miguel Ortega Pereira dijo...

La verdad es que le dije "Sorprendedme!" y vaya si lo hicieron xDDDDD

La diversión Noru está bien, pero la cuestión primordial se decide entre el miércoles y el jueves. Ahí me juego el todo por el todo y pienso ir a la yugular caiga quien caiga.

Eleone-Chan dijo...

Que bueeeenoooo XDD el momento de señalarte en plan traicionero me lo he imaginado como si fuera un manga XDDDD y mezclando cosas a lo profesor chiflado, menos mal que no explotó nada XD
por cierto, curiosa forma de tratar a los clientes... ¿ le salió alguna extraña mancha en el pantalón al pobre japo al que acosó "el amigo freddy"?
Como mola, yo quiero ir allí... T_T

PD: el novio de Shiori tiene un cierto parecido a Hiro Nakamura (de la serie Heroes) pero en más delgado XDDDD

Miguel Ortega Pereira dijo...

Se llama Yusaku y es un gran tipo ^^

PD: no me fijé en la entrepierna de ningún hombre xD