martes, 15 de enero de 2008

Mi casa, teléfono…

No, no pretendo emular al mítico ET, sino que esta nueva entrada la dedico a mi futura casa en Japón. Residiré en Tokyo durante algo más de un mes y eso implica tener que realizar un esfuerzo económico importante para cubrir una serie de necesidades básicas. Ni que decir tiene que mi puesto actual de trabajo no me permite un hotel durante todos esos días, a no ser que estuviese un año entero ahorrando de manera extrema. Así que ni corto ni perezoso me propuse adentrarme en el siempre difícil sector de los alquileres y he de afirmar que hasta el momento los resultados han sido más que satisfactorios.

Por puro deseo personal decidí escoger una casa típica japonesa, sin importarme en absoluto el tener que dormir en futón. Es algo que ya experimenté durante el transcurso de la beca, en Fukuoka, mientras todos los participantes, salvo las tres chicas japonesas, éramos huéspedes de diferentes familias japonesas durante todo un fin de semana. Al principio cuesta un poco coger la postura idónea, pero una vez pasado un tiempo el descanso se me antojó idóneo (bien es cierto que únicamente fue una noche). Así que ni corto ni perezoso empecé a buscar habitaciones individuales en diferentes casas de alquiler de varias agencias. Al no tener opiniones de primera mano, he escogido prácticamente por instinto y, además, siguiendo los buenos consejos de mi amiga japonesa Maiko, una de las tres participantes de Japón.

La agencia que he escogido es Created Shared House y la casa es Parkside Shakujiikoen. Según me comentó Maiko es una zona residencial tranquila (cito textualmente “no hay peligro en esa zona”) y no está mal comunicada, Ikebukuro me queda a tan sólo 10/15 minutos en tren y desde este punto el metro te lleva a cualquier parte de Tokyo. El coste final de la habitación individual, de casi 10m2 han sido 93000¥ (aproximadamente unos 600€), incluyendo servicio de limpieza y conexión a Internet de banda ancha (algo imprescindible para poder continuar escribiendo en este blog).

El trato a través de los mails ha sido realmente bueno e incluso han tenido el detalle de reservarme la habitación con un mes de antelación cuando normalmente según informan ellos en su página web únicamente lo hacen con dos semanas de antelación. Pero bueno, supongo que a ellos también les convendría tener una venta segura ya hecha. La casa también incluye el mobiliario básico y los electrodomésticos necesarios para sobrevivir, así que espero no tener que recurrir a las técnicas castrenses de racionamiento de víveres. Os dejo unas fotos de la casa en cuestión, aunque si os interesa os aconsejo que directamente visitéis la página web de la agencia.

2 comentarios:

Begoña dijo...

Vas a estar de lujo, bueno, mejor dicho, estás de lujo. Qué buenas fotos para hacernos una idea. Por cierto mi hermana tiene un futón y lo he probado varias veces y duermo realmente bien, también es verdad que para dormir no tengo problema.

Miguel Ortega Pereira dijo...

Bueno lo del futón hay que acostumbrarse. Como he dicho ya si llegas cansado a casa mejor duermes.

Y hombre la casa no está mal, mi habitación está como quiero yo, pero la cocina y la zona de la ducha tendrían que reformarse, pero bueno, en general está bastante bien.