viernes, 18 de enero de 2008

Búsqueda de billetes para viajar Japón (y algunos tecnicismos…)

La verdad el sector de la aviación es un sector que siempre me ha interesado y, de hecho, he trabajado para diferentes compañías aéreas, tanto nacionales como internacionales realizando reservas y emitiendo billetes. Así que toda esa experiencia juega a mi favor a la hora de buscar vuelos económicos con buenas conexiones de cara a los inevitables trasbordos. Y digo inevitables puesto que no hay, salvo ocasionales vuelos charter, es decir, no regulares, que puedan programarse a lo largo del año, ninguna compañía que vuele directo a Japón desde España. Todo esto da como resultado el encarecimiento del billete y no hablo de la tarifa neta en sí, sino a las tasas aeroportuarias que son muy elevadas (entre 150€ y 200€).

No obstante he de decir que desde que las compañías aéreas empezaron desde hace algunos años la reducción paulatina de comisiones, los billetes se han encarecido todavía más. ¿A qué es debido? Tiene una sencilla explicación. Hace algún tiempo, las agencias de viajes subsistían (y me refiero únicamente a la venta de billetes de avión) gracias a las comisiones que las compañías tenían fijadas. Al “desaparecer” (y lo pongo entre comillas puesto que ahora mismo desconozco qué compañías ofrecen, o no, comisiones variables, qué cuantía suponen las comisiones sobre los seguros de cancelación que están de moda desde hace algún tiempo o si el 0,4% de Iberia ha desaparecido ya), las agencias de viajes cobran al pasajero directamente unos gastos de gestión, conocido técnicamente como “service fee” de libre designación. ¿Cuántos son los dichosos gastos? Señores, ésta es la pregunta del millón. Pues depende. Si conoces al propietario los gastos de gestión se reducen a la mínima expresión, pero si no es así cargarán el máximo “fee” para un billete internacional. Así que tened en cuenta que cuanto más os familiaricéis con una agencia de viajes mejor os puede resultar el trato monetario en el futuro. Aunque, según parece, esta práctica va a la baja y ciertas empresas ya ofrecen “fee” cero.

Sin embargo, es lógico y comprensible que los pasajeros no tengan ni idea de lo que se mueve detrás de un billete. Por lo tanto, hay dos recomendaciones que me gustaría dar. La primera es la antelación. Siempre que vayáis a viajar en avión, el precio final del billete, como norma general, se reduce bastante. Y si es a Japón aún más. El ahorro puede estar en torno a los 150€ o más. ¿Qué precio consideraría competitivo en un viaje a Japón? Pues todo aquél que sea inferior a 800€ (por ejemplo, el mío). Y la segunda es el motor de búsqueda. ¿Qué se entiende por motor de búsqueda? Pues el programa que te busca una buena combinación de vuelos (probad todos los portales de viajes que conozcáis y si os fijáis bien se aprecian diferencias sorprendentes), pese que en este punto soy más bien tradicional y siempre preferiré a un agente de reservas con un gran dominio de Amadeus.

¿Cuál es la mejor compañía aérea? La primera vez que viajé a Japón fue con Lufthansa que suele tener siempre un buen servicio, aunque esta vez he optado por SAS (Scandinavian Airlines) y me toca realizar trasbordo en Dinamarca. Dos horas de vuelo más para ahorrar casi 100€, en mi opinión merecía la pena el esfuerzo. ¿Qué hay de las compañías japonesas? Pues es posible que voléis con algunas de ellas en el salto largo, es decir, en el segundo vuelo, el que dura más de diez horas, mediante códigos compartidos con aerolíneas europeas, dependiendo de a qué alianza pertenezcan (Star Alliance o One World) o si directamente lo han negociado. Aunque esto último ya es otra historia…

2 comentarios:

Tony Ruiz dijo...

Que asco dá que acabes de hacerte un Blog y ya tengas posts con hasta 10 comentarios. ¡Anda y tira pa' Japón! ¡Buen viaje! ;-D

P.D: Y a ver si escribimos Posts sobre películas, leches...

Miguel Ortega Pereira dijo...

Pues sí, da asco, pero es lo que tiene nacer con clase :p

Películas? Hombre no lo había pensado , posiblemente en un futuro, pero de momento va a ser bastante monotemático.

PD: la primera reseña será la de tu libro.